Esta dirección parisina, situada cerca de los grandes almacenes del distrito 9ᵉ, no ha estado vacía desde hace varios meses. Con su ambiente elegante y chic, en el que una pared de ónice de 4 metros ilumina el ambiente tenue del comedor, y su cocina fina y sutil, este restaurante se ha convertido en una visita obligada entre los establecimientos de moda de la capital.