La abstracción se impone como una auténtica corriente estética en la Francia de posguerra. La M.A.K Galerie le dedicó un Salón, el Salon des Réalités nouvelles, fundado en 1946. Auguste Herbin, que era su vicepresidente, encarnaba una corriente "fría", la de la abstracción geométrica apoyada por la galería Denise René. La corriente "caliente" estaba representada por los partidarios de la abstracción lírica, el tachismo y el informalismo, según la distinción de Michel Ragon. Es desde este segundo ángulo desde el que presentamos Abstraction parisienne des années 50, en 24 avenue Matignon.