Avatar: De fuego y cenizas, nuestra reseña de la tercera entrega en la aclamada saga de James Cameron

Por Graziella de Sortiraparis, Julie de Sortiraparis · Actualizado el 16 de diciembre de 2025 a las 15:02 · Publicado el 23 de septiembre de 2024 a las 18:58
Tercera entrega de la famosa saga Avatar, De fuego y de cenizas llega a los cines el 17 de diciembre de 2025. Conoce el reparto, mira el tráiler y descubre nuestra opinión sobre esta película que cierra un ciclo.

Tercer capítulo de la saga creada por James Cameron, Avatar: El camino del agua llegará a los cines en Francia el 17 de diciembre de 2025. Dirigido por James Cameron y coescrito junto a Rick Jaffa y Amanda Silver, la película repite con Sam Worthington y Zoe Saldaña en los papeles de Jake Sully y Neytiri, al tiempo que introduce a nuevos personajes, entre ellos uno interpretado por Oona Chaplin. Este gran proyecto de ciencia ficción continúa la historia de Avatar: La forma del agua, éxito mundial de 2022.

Situado apenas tres semanas después de los acontecimientos de la entrega anterior, Avatar: De fuego y cenizas sigue explorando Pandora, ampliando aún más su universo visual, cultural y político. James Cameron presenta en esta entrega una visión más oscura, caracterizada por tensiones internas entre los Na’vi y la aparición de nuevos antagonismos.

La familia Sully se enfrenta a una amenaza sin precedentes con la aparición de los Ash People, un clan Na’vi que habita en zonas volcánicas. Más agresivos y belicosos, estos nuevos personajes representan una faceta completamente distinta de Pandora, obligando a Jake, Neytiri y sus hijos a reevaluar sus alianzas y su papel en un mundo en constante cambio.

La historia adopta también un nuevo enfoque narrativo: por primera vez en la saga, la voz en off ya no pertenece a Jake Sully, sino a Lo’ak, su hijo. Este cambio de perspectiva permite explorar temas relacionados con la transmisión, el duelo, la ira y la recuperación, además de situar la saga en una dinámica generacional claramente definida.

El trailer de Avatar: Fuego y Cenizas

Al igual que La vía del agua, esta tercera entrega se rodó mayormente en Nueva Zelanda, principalmente en los estudios de Stone Street en Wellington, con tomas adicionales realizadas en Estados Unidos y Europa del Este. Gran parte del rodaje se llevó a cabo de manera simultánea entre 2017 y 2018, y su postproducción se prolongó durante varios años, con nuevas escenas grabadas y confirmadas para 2024.

Con un presupuesto estimado en alrededor de 250 millones de dólares, la película continúa la línea tecnológica de la saga, con un uso avanzado de captura de movimiento, 3D nativo y nuevas herramientas de renderizado. James Cameron vuelve a contar en la fotografía con Russell Carpenter, su colaborador de toda la vida, ya presente en proyectos como Titanic y Verdad o desafío.

Nuestro parecer

La tercera entrega de la saga Avatar, dirigida por James Cameron, se impone, al igual que sus predecesores, como una experiencia cinematográfica imprescindible que hay que vivir en la gran pantalla. La belleza visual de Pandora y sus detallados paisajes están más que nunca potenciados, aprovechando al máximo el formato 3D que realza la ambición técnica del proyecto, aunque conviene mencionarlo si suelen causarles mareos rápidamente.

A pesar de una duración aproximada de tres horas, la película mantiene un ritmo ágil y muchas escenas de acción que evitan que se vuelvan largas, complementadas por momentos más tranquilos y llenos de emotividad, demostrando una dirección eficaz en la gestión del tiempo, un logro destacado.

La principal reserva recae en el plano narrativo. La película no logra superar una incómoda tendencia a repetir dinámicas conocidas. En ocasiones, el espectador siente que se reeditan las mismas tramas, lo que entorpece la innovación y la sorpresa, ya que este episodio corresponde a la segunda parte de la secuela anterior. A excepción de una criatura voladora y reluciente con reflejos iridiscentes, la mayoría de los paisajes y animales que tanto maravillaron en Avatar: La ruta del agua por su novedad, permanecen en su zona de confort.

No obstante, Avatar 3 explora temas más complejos y oscuros, abordando por primera vez el conflicto entre miembros de un mismo pueblo. La gestión del duelo está presente en toda la película, manifestándose en los personajes a través de la pérdida de fe, la ira o la rencilla, tanto en Jake Sully como en Neytiri, quienes luchan por mantener viva la familia a pesar del dolor y los sentimientos encontrados.

Un aspecto especialmente interesante es la temática de la fe. La introducción del nuevo pueblo de las cenizas, aislado en un entorno donde la conexión con Eywa parece desgastada, plantea la cuestión de la humanidad y la espiritualidad frente al aislamiento.

A diferencia de los pueblos que habíamos conocido hasta ahora, en los que se percibía una fuerte voluntad de odio y destrucción, representada por Varang, una aterradora Oona Chaplin fascinada por las armas humanas y dispuesta a lo peor por su tribu, pero sobre todo para satisfacer su curiosidad malsana, utilizada por Quaritch —difícil de entender y sorprendente en esta entrega—, se aprecian aquí rasgos similares.

Por último, la crítica a la colonización sigue siendo uno de los ejes principales de la historia, enfrentando una vez más la empatía y la complejidad individual de los Na’vi frente a personajes humanos a menudo maniqueos y destructivos, sin olvidar la relación con el medio ambiente, un tema muy valorado por James Cameron, que insiste en la analogía con el mundo actual.

Avatar 3 es una excelente experiencia técnica que merece ser vista en sala. Aunque se puede lamentar cierta falta de audacia en la estructura narrativa, que recurre a esquemas repetitivos, la exploración de temas más adultos y el impacto visual impresionante garantizan momentos de entretenimiento y reflexión, como siempre.

El cierre resulta eficaz y satisfactorio, planteando la cuestión de la pertinencia de una secuela. Es difícil imaginar hacia dónde evoluciona la trilogía, dado que este episodio pudo haber marcado el fin de la saga sin que ello impactara a los espectadores. Como conclusión de un primer ciclo, este filme indica el paso de una generación a otra, introducida por la narración de Lo'ak, quien podría ocupar el lugar de su padre como futuro líder.

Avatar de fuego y cenizas

Tras este tercer capítulo, Avatar 4 está programado para estrenarse en 2029 y Avatar 5 en 2031. El director no descarta ampliar todavía más este universo si la aceptación del público continúa en la misma línea, siguiendo el éxito de las dos primeras entregas, que se encuentran entre las películas más taquilleras de la historia del cine mundial.

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Información práctica

Fechas y horario de apertura
Desde el 17 de diciembre de 2025

× Horario aproximado: para confirmar el horario, póngase en contacto con el establecimiento.
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