En invierno, en otoño o incluso en primavera, las temperaturas pueden ser impredecibles y descender de manera abrupta, llegando a nevar en algunas temporadas del año. Pero cuando se trata de niños, hay que buscar formas de que puedan liberar energía sin importar el frío. Por suerte, París ofrece una gran variedad de actividades bajo techo y en ambientes cálidos, ideales para disfrutar en familia, incluso cuando las bajas temperaturas hacen difícil salir a la calle.